Jamás debí poner mis ojos en él, mi padre me previno una y otra vez, nada bueno salía de la basura Kathanys, pero yo tenía que meter los pies hasta el fondo del lodo, para descubrir lo que estaba más claro que el agua, él no valía la pena, ninguno de ellos lo hacía.
¡Por Dios! Su nombre es Damon. ¿Qué esperaba? Un caballero de brillante armadura.

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